Lo bello está en el ojo del que mira y no en la cosa mirada a totalidad

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¡El zar de la belleza se largó al imperio! La partida no obedeció a que las mujeres criollas perdieran su natural resplandor. Lo bello hace distancia con lo necesario, útil, estratégico, con la supervivencia. ¡Pero, ¿quién no sucumbe ante la belleza?! Ya lo canta el mito Yorubá, cuando Shango rapta a la preciosa Oya, esposa de su hermano Ogun. Momento dramático que se augura en África en la mítica parrilla pasionaria de celos, infidelidad y guerra. ¡Hasta hoy Shango y  Ogún se odian, tanto como Melenao y Paris! La guerra de Troya utilizó la belleza de Helena como soporte fundacional. La belleza es perseguida, enloquece, es objeto de robo y demencia…, pero Venezuela ¿sufre del mal de la vanidad que supone una mirada superficial y cosificada de la belleza? La cantidad de muertos existentes en el intento por ser cada más bellas(os) muestran un gran vacío existencial.

La belleza del bisturí y de las inyecciones, del cambio de raza, desteñirse y cortarse la nariz, ¡del pellejo mismo!, suena tan perturbado como las constantes prótesis del busto y de los glúteos. ¡¿Cuántos muertos en Venezuela por traumas y males que no comparecen a simple vista, pero que se mitigan con masajear la vanidad del que encuentra un paliativo en la mejora externa?!…, pero si lo bello está en el ojo del que mira y no en la cosa mirada a totalidad…, por eso usted las ve gordotas(es), feas(os) y limpias(os) y felizmente casados…, y  con varios frentes… ¡además! No soy quien para una clase de estética…, eso para los filósofos y peluqueras pero cada raza, arquetipo y cultura crea sus “modelos de belleza”. Tema largo y ancho que en Venezuela se quedó en la dermis, pues sólo se discute de los reales y del poder político que conduce a la hucha del gobierno llena de dólares de petróleo donde se exporta y se gasta…, nunca se trabaja para obtenerlos. Razón de nuestra hambre actual… ¿qué tanto análisis económico, con tan poco tiempo si hay que hacer cola toda la noche? Los dólares embellecen tantoooo.

Estoy clara que muchos machos (hembras también, cuidado), jóvenes aún y no tan jóvenes, sólo están pendientes de carnes fuertes y cosas bellas…, como un día escuché de un estudiante de la maestría, ingeniero por cierto… Me dijo que la mujer ya se la había encontrado armadita, con prótesis y cirugías. Se trata de los que asocian belleza del cuerpo y placer…, lugar común en las relaciones macho-hembras. Hoy, con escasez radical…, hasta de urnas, hemos regresado a lo natural. Sin tintes, desodorantes, ni polvos ortobóricos no queda más remedio. Pero ¿estará la sociedad venezolana aprendiendo la lección, no sólo sobre lo superfluo de una belleza del pellejo, sino de la belleza social la cual, se fundamenta en el cultivo de valores que hacen que la felicidad sea el resultado de la Libertad, la Justicia y la Igualdad? La belleza social es asexuada, no depende de la fantasía del cuerpo que es la piel, sino del coctel de mente, alma, sentimiento y fuerza para dar sostenibilidad a la salud del pueblo en medio de la guerra.

Ojalá sean las mujeres de Venezuela, todas ellas, que trasciendan el arquetipo de la sexi Afrodita y logren alcanzar la potencia perturbadora de Palas Atenea para una Venezuela mejor… ¡La bella inteligente…!, mi preferida y no necesita del tinte que no hay, ni de prótesis importadas, pues viene con búho y espada…, ¡más nada!…

Fotografía: http://ow.ly/4n59OW

Economista y profesora universitaria

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