“Gobierno fallido”

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En medio de lo demencial y represivo del proceder del gobierno, incrementado con la acción desmedida de irregulares que a su servicio arremeten contra las concentraciones opositoras, dejando al menos dos valerosos jóvenes fallecidos, siguen apareciendo indicios que evidencian la precariedad institucional y el falso propósito por demostrar normalidad, en un país en el que los bailes y los cantos en cadena de radio y televisión no tapan la hambruna, la miseria y la inseguridad.

Una de las últimas destemplanzas del presidente venezolano fue tildar a Colombia de Estado fallido y recalcarle que sus denuncias sobre la situación de Venezuela son una muestra de desagradecimiento hacia un país al que le debe la paz. Más allá de la tardía reacción del gobierno de Santos, quien muchas veces recurrió a una edulcorada indiferencia (por no llamarle complicidad), al menos ahorita su gobierno está alertando lo que pasa y se ha unido a un coro de países que exige respeto a la Constitución.

El primer mandatario venezolano arremetió contra Colombia amenazando con divulgar todos los vídeos del acuerdo de paz, es decir que según eso, todas las sesiones fueron grabadas y entregadas al régimen venezolano. ¿Seguirá Colombia dándole facilidades a las FARC para que se incorporen a la vida civil y política, pese a ser manifiestamente actores al servicio del gobierno venezolano? Es una inquietud que deben resolver los colombianos.

En todo caso, los desplantes y las bajas amenazas son la prueba de cuánto le preocupa al régimen quedarse sólo internacionalmente. Por más bravuconadas intervenciones carentes de sentido que dicen que no hace falta estar en la comunidad internacional, el gobierno se siente cada vez más aislado, sin que ni los mermados barriles de petróleo, las promesas de ayuda “desinteresada” al caribe y el ocupar coyunturalmente cargos en entes multilaterales, le den respaldo, salvo el de dos o tres gobiernos que en aras de la perpetuidad tratan de emular al gobierno venezolano.

Si habló tarde o no el gobierno colombiano, no es la discusión en este momento, por lo pronto alertó de una situación de quiebre definitivo de la pulverizada institucionalidad venezolana. En la soledad de su “mandato”, el presidente de Venezuela tal vez esté pensando en los huevos que le lanzaron en San Félix, en el trino de las ollas de Santa Rosa o en el crujir de los estómagos vacíos de los venezolanos que recurren al mango y a veces hasta a la yuca amarga para tener algo que comer, pero como no le importa la crisis nacional, entonces optó por menospreciar a Colombia, probablemente sin asumir que lo “fallido” no es Colombia, sino su propio gobierno y el sistema que lo sustenta que tiene más de dieciocho años sembrando miseria, desolación y pobreza a los venezolanos.

@luisdalvarezva

Fotografía: http://ow.ly/U3cw30baHIO